viernes, 28 de enero de 2011

Hablemos del ego..



Hablemos del ego…
Y esto es el ego: un reflejo de lo que los demás piensan y te enseñaron a pensar y creer de ti. Nos referimos al condicionamiento recibido, acumulado y auto extendido durante toda tu vida.
¿El ego es tu enemigo? ... El verdadero ser sólo se puede llegar a conocer por medio del falso. Sólo se puede llegar a conocer lo real a través de la ilusión. No puedes acceder a la verdad en forma directa. El ego es una herramienta, a la falta de consciencia se convirtió en una necesidad social. Debes encajar en el molde; por eso están tratando de proveerte de un ego que encaje con la sociedad.

Cuando un ser carece de la consciencia de su propio centro se le provee de un ego para que pueda ser controlado. La moral implica proveerte de un ego que encaje con la sociedad.
Sin embargo el ego siempre es vulnerable, siempre busca nutrirse de energías externas, que alguien lo valore. Por eso, continuamente demandas atención.



Te formas una idea de lo que eres, en base a lo que te transmiten los demás. Si te fijas, no tienes experiencias directas, propias; es de los otros de donde obtienes una noción de lo que crees ser. Otros dan forma a tu centro. Este centro es falso. Tú tienes tu verdadero centro, que no es asunto de los demás: nadie le da forma; ya naces con él, vienes con él al mundo. Pero has perdido la conciencia de esta verdad.


Entonces, tienes dos centros: uno con el que naces, que te es dado por la existencia misma, pero del cual permaneces desconectado. Y el otro centro, que crea la sociedad, al que le llamamos el ego.


¿Notaste alguna vez que a través del ego se cuela toda clase de desdicha?


El ego no puede hacerte feliz; sólo puede hacerte desdichado. El ego es el infierno. Cada vez que sufras, trata de observar y analizar, y descubrirás que, en algún punto, el ego es la causa del sufrimiento. Y el ego encuentra siempre encuentra razones para sufrir.


Es así como te enseñaron a existir. Así fue como te convertiste en un dependiente de los demás. Es una profunda esclavitud a la que permaneces atado. El ego siempre te hará depender de otros emocionalmente. Y sólo quien no tenga ego será, por primera vez, amo, y dejará de ser esclavo.


Trata de comprender esto, y comienza a buscar el ego, no en los demás (que no son asunto tuyo) sino en ti mismo. Cuando te sientas desdichado, cierra inmediatamente los ojos e intenta descubrir de dónde viene esta infelicidad, y siempre te encontrarás con que el falso centro ha chocado con alguien.


Esperabas algo y no sucedió. Esperabas algo y sucedió exactamente lo contrario: tu ego está destrozado, te sientes desdichado. Observa, siempre que estés triste, trata de averiguar por qué. Entra en contacto con tu reactividad mental y emocional.


Trata de ver tu propio ego. Sólo míralo. Desnudo.


No te apresures a abandonarlo; sólo obsérvalo. Cuanto más lo observes, más consciente te harás. De repente, un día, descubres que ya no te identificas con él, lo has abandonado. Cuando cae por sí mismo, sólo entonces cae. No hay otra forma. Tú no puedes abandonarlo prematuramente. No puedes presionarle o forzarle a salir. Cae igual que una hoja seca de un árbol, no necesitas hacer nada, excepto ser consciente de su presencia para que este de marchite; Cuando te dejas de identificar con lo que piensas de ti, cuando tan solo lo percibes como una brisa, sabrás que las hojas secas se las lleva el viento, todo cae por su propio peso.


Cuando maduras a través de la comprensión, de la consciencia, y has sentido totalmente que el ego es la causa de todas tus desdichas, un día ves la hoja muerta simplemente cayendo. Se apoya sobre el suelo y muere a su propio ritmo. Tú no has hecho nada y no puedes adjudicarte el abandono. Tú sólo ves que ha desaparecido, y entonces surge el verdadero centro.


Y ese verdadero centro es el alma, el yo, Dios, la verdad, o como quieras llamarlo. No tiene nombre; así que todos los nombres vienen bien. Puedes ponerle cualquier nombre, a tu gusto.


Extracto del Libro - OSHO, Más allá de las fronteras de la mente


PD: En el instante que haces un hueco en la mente egotica, entras en contacto con TU PRESENCIA DIVINA... Ese instante se te revela COMO LA SABIDURIA DEL MOMENTO, DEL PRESENTE, tienes la comprensión de las cosas desde LA PERSPECTIVA DIVINA.


Cuando te encuentras en este espacio de consciencia, tienes las respuestas para temas que de otra forma podrían ser un desafío infranqueable. LA SABIDURIA PRESENTE no necesita citar a nadie, no necesita regresar al pasado y hacer consultas. Ella sabe DONDE SE ENCUENTRA LA VERDAD, qué es lo apropiado para cada momento y nivel de consciencia. LA SABIDURIA DEL PRESENTE ES DIOS EN ACCION A TRAVES DE TI.


Ari Shemoth

No hay comentarios:

Publicar un comentario